Chantada ha comenzado la renovación de sus miradores sobre el Miño, empezando por Sernande. Te contamos qué cambia, qué ver y por qué merece la visita.
Chantada está renovando algunos de sus rincones más fotogénicos para disfrutar del valle del Miño. El primero en entrar en obras ha sido el mirador de Sernande, una atalaya desde la que se contemplan la isla de A Maiorga y la aldea de A Míllara, con sus viñedos en la ladera. Después será el turno de Sobre Cabo do Mundo, otro de los balcones más conocidos de la Ribeira Sacra, y más adelante se plantea una reforma integral del mirador de Líncora.
La intervención no es solo estética. El Ayuntamiento ha explicado que en Sernande se sustituirán elementos de madera deteriorados por barandillas y bancos más modernos, seguros y acordes con el entorno. También se recuerda que el mantenimiento de estos espacios forma parte del trabajo habitual de la brigada municipal de parques y jardines, algo importante en un destino donde el paisaje es una parte esencial de la experiencia turística.

El río y los viñedos en Chantada
La actuación llega en un momento perfecto para poner en valor uno de los grandes atractivos de Chantada: su relación con el río, el viñedo y las panorámicas. El Concello ha explicado que las estructuras de madera de algunos miradores habían sufrido el paso del tiempo y que la idea ahora es renovarlas con una estética más cuidada, segura y funcional.El ayuntamiento instalará nuevas barandillas y bancos, una mejora que no solo embellece el espacio, sino que lo hace más cómodo para detenerse,
Después, las obras continuarán en el mirador de Sobre Cabo do Mundo, uno de los puntos más emblemáticos del municipio por sus vistas sobre el gran meandro del Miño y las laderas cubiertas de viñas. Más adelante, el Ayuntamiento prevé acometer una reforma integral del mirador de Líncora, situado entre viñedos y con vistas a los conocidos codos de Belesar, otro de esos paisajes que hacen de la Ribeira Sacra un destino muy especial.

Lo más interesante de esta noticia es que no se trata de una mejora aislada, sino de una apuesta clara por el turismo de paisaje. Chantada cuenta con cinco miradores en total, cuatro orientados al Miño y uno más en el monte do Faro, un espacio con certificación Starlight ideal para la observación del cielo nocturno. Eso convierte al municipio en un destino muy completo: de día ofrece miradores, viñedos y románico; de noche, cielo limpio y experiencias ligadas al astroturismo.

Visitar estos miradores ahora tiene un valor añadido. No solo permiten disfrutar de una de las mejores panorámicas de la Ribeira Sacra, sino que también muestran cómo Chantada está cuidando su patrimonio paisajístico para mejorar la experiencia del viajero. Si te gustan los destinos con identidad, donde el entorno natural forma parte del viaje tanto como el propio pueblo, esta ruta por los miradores del Miño merece un hueco en tu lista.
